Economía

Modelo de desarrollo cruceño: factores y valores que explican su éxito

Cinco factores y cinco valores son identificados por cuatro profesionales como algunas de las razones que explican el éxito del modelo de desarrollo cruceño, tema que los reunió y animó a realizar la publicación que presentaron esta semana en el Museo de Historia de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, y cuya distribución es gratuita.

Invitamos a los cuatro autores de la publicación a conversar sobre el contenido de la misma: los economistas Gary Rodríguez, Pablo Mendieta y Carlos Hubo Barbery, éste también investigador histórico, y el psicólogo Oscar Soruco. Los cuatro muy estudiosos y conocedores del tema que, confiesan, los apasiona. Paradójicamente, solo uno de ellos es cruceño de nacimiento: Barbery, nacido en Montero, capital de la provincia Obispo Santisteban. Mendita es potosino, Rodríguez cochabambino y Soruco brasileño de nacimiento, hijo de padres bolivianos.

Aclaran de entrada: el libro “Modelo de Desarrollo Cruceño: factores y valores que explican su éxito” no pretende ser una respuesta a alguien en particular, ni una defensa de otros. Es resultado de años de experiencia profesional, de acumulación de datos y de un largo proceso de reflexión sobre un tema que siempre está sobre la mesa o en discusión, pero sobre bases poco sólidas en las que queda en evidencia el poco conocimiento o estudios a profundidad del referido modelo cruceño.

Dividido en cuatro capítulos, el libro sintetiza en cinco factores y valores el éxito del modelo de desarrollo cruceño. Los cinco factores identificados son tierra, trabajo, capital, tecnología e institucionalidad. Los cinco valores: libertad, individualidad, competitividad, cooperativismo e integración. Destaca, además, como fuerzas centrales tras ese éxito la de los emprendedores dispuestos a invertir capital y la de los trabajadores, cuya fuerza laboral ha sido fundamental para alcanzar otro logro relievado por los autores del libro, que es el de la productividad.

El libro no se queda apenas en el abordaje del modelo desde la economía, sino que incorpora también la historia y la psicología para una mejor comprensión de los hechos y de los sujetos protagonistas del modelo y de su éxito. Tampoco da por cerrado el tema, con a afirmación de “modelo exitoso”. “Nada está garantizando, ni el éxito”, dice Mendieta al afirmar que “aun estamos rezagados, hay grietas a cubrir”, como la de una mayor y efectiva inclusión social, en general, y particularmente de los propios pueblos indígenas del departamento. Además, por supuesto, de la insoslayable responsabilidad de precautelar el medio ambiente.

Soruco añade algo más, enfatizando a la vez la incorporación efectiva y amplia “del otro”: la necesidad y urgencia de hacerse cargo de su propia historia, de conocerla a fondo, y de conservar y alimentar también la memoria histórica y el alma cruceña. “El alma es la que constituye la vida social, da identidad, memoria…”, insiste al recordar que uno de los rasgos que más le llamó la atención en sus primeros años de residencia y trabajo en Santa Cruz fue el carácter, el espíritu de su gente, pero también lo frágil que era su memoria histórica.

Aquí cabe una de las carencias identificadas por Rodríguez y que amerita, así mismo, urgente atención: a Santa Cruz le está faltando hoy un ente pensante, como lo tuvo antes con el Comité de Obras Públicas y luego Cordecruz, por citar algunos ejemplos. Un ente pensante que esté planificando (en otras palabras, visión de futuro) para más y mejor desarrollo integral, identificando y aprovechando todas las potencialidades que ofrece el departamento.

Respondiendo al ministro de Economía

Según el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, las buenas cifras que presenta la economía cruceña (PIB regional, crecimiento, productividad, etcétera) “son resultados del modelo económico productivo social comunitario que impulsa el gobierno del MAS desde hace catorce años”. Es decir, no necesariamente gracias a los factores y valores destacados en la publicación de Barbery, Rodríguez, Mendieta y Soruco, como acabamos de escuchar. ¿Será, estará en lo cierto el ministro Montenegro?

Trasladamos la pregunta a los autores de “Modelo de Desarrollo Cruceño…” Mendieta toma la palabra y dice, sin titubeos, que “no es verdad lo que afirma el ministro”. En primer lugar, porque “esta (la del modelo de desarrollo cruceño) es una historia de éxito de más de setenta años, no de catorce…” No se puede entender el proceso ni el resultado ignorando el recorrido ya transitado durante al menos cinco décadas que antecedieron al inicio del gobierno del MAS, cada una de ellas marcadas por hitos históricos detallados en la publicación.

En segundo lugar, añade Mendieta, porque “si fuera correcto lo que afirma el ministro, ¿cómo explica que ese éxito (atribuido al modelo económico productivo social comunitario del MAS) no se haya dado también en las otras regiones del país?” Para Mendieta, al igual que para los otros tres autores del libro sobre el modelo cruceño, hay factores históricos y características muy propias en Santa Cruz que explican, con datos estadísticos “duros y claros”, su éxito (incluso “a pesar de…”, cuando se hace referencia a las trabas puestas por el Estado y los gobiernos de turno).

Los autores no desconocen la importancia de la inversión pública, destacada también por el ministro Montenegro en su declaración, pero hacen cuestión de recordarle que aun siendo efectiva tal inversión púbica, se da en un porcentaje menor que no corresponde ni hace justicia al aporte que hace la economía cruceña al PIB nacional. Pese a ello, remarcan, la economía cruceña es la que más crece en el país.

El libro “Modelo de Desarrollo Cruceño…” puede ser descargado, gratuitamente, accediendo al enlace https://ibce.org.bo/