Política

Senador Rodrigo Paz: “Gobierno autoritario, el problema de fondo en Bolivia”

  • No se trata apenas de una ley, sino de un paquete de leyes a través del cual el gobierno de Luis Arce pretende consolidar el control de la sociedad, de la economía y de las fuerzas del orden, afirma el senador Rodrigo Paz en la conversación sostenida hoy con Maggy Talavera. ¿Cómo contrarrestar esa apuesta gubernamental?, preguntamos.

“Arce resultó ser peor que Evo”, dice Rodrigo Paz Pereira, senador por Comunidad Ciudadana, y justifica su afirmación argumentando que el actual presidente de Bolivia está dando muestras de ser más soberbio y más reacio al diálogo que el expresidente Morales, ambos del MAS. Lo está demostrando, añade, frente al conflicto iniciado hace semanas tras la aprobación de la Ley 1386, llamada Estrategia de Lucha contra las Ganancias Ilícitas y el financiamiento al Terrorismo, y que ha derivado en un paro nacional indefinido iniciado el lunes pasado a convocatoria del sector gremial, al que se han adherido otros sectores como el del transporte, los comités cívicos y cooperativistas mineros.

El rechazo a la Ley 1386 está más que justificado, insiste Paz, porque es una ley que viola derechos y garantías constitucionales no solo de un sector de la población, sino de todos los bolivianos. Y no es como tratan de hacer creer algunos voceros del gobierno, dice, aludiendo sobre todo a declaraciones de algunos ministros y viceministros, en sentido de que esa ley no afecta a gremialistas o transportistas. “Son los más afectados”, asegura, al referirse específicamente a lo que dice el Anexo de más de cien páginas que acompaña a la Ley. “Lean bien lo que dice en sus páginas 25 a 27 sobre el sector informal”, sugiere para salir de dudas.

Una advertencia que, en lo personal, Paz comenzó a hacer desde julio pasado, antes de que la Ley 1386 fuera aprobada. Paz viajó a varias ciudades del país, sostuvo más de una reunión con los dirigentes de gremios y organizaciones sindicales, empresariales y cívicas para advertirles del tenor e impacto nefasto de la ley, la misma que tiene además otra característica común en el paquetazo de leyes ya mencionados: un artículo que le da al Poder Ejecutivo vía libre para modificar la norma por decreto supremo. “Están imponiendo el ‘decretazo’, permitiendo al Ejecutivo cambiar a su antojo las leyes aprobadas por el Legislativo”, subraya, algo ya calificado por juristas como una aberración en materia de Derecho.

Entre las leyes incluidas en el “paquetazo”, Paz incluye la del INE, la del nuevo Régimen Comercial, la de ascensos en la Policía y la otra referida a las Fuerzas Armadas, la reciente Ley 342 y la de Derechos Reales que está aun en la ALP. La mayoría de ellas con las mismas características ya mencionadas en la Ley 1386: pocos artículos, un par de disposiciones transitorias, pero entre esos pocos artículos la referencia a un Anexo “que parece el Libro Gordo de Petete” y otro dando al Ejecutivo la libertad de modificar la ley por decreto supremo.

“Esto ya no se trata apenas de una ley, o de un problema entre fuerzas de izquierdas y de derechas”, sostiene Paz. “Este es un problema mucho más grave que apunta a un gobierno autoritario”, decidido a imponer su voluntad por encima del interés nacional y sin ninguna predisposición al diálogo. “Ven el diálogo como una debilidad”, no como la salida razonable y democrática para salir del empantanamiento en el que está el país desde hace ya varios años, sostiene aun Paz.

Pero el otro problema de fondo está en la respuesta que dan a esa apuesta autoritaria del gobierno de Arce, quienes están al frente del mismo. Es decir, las fuerzas políticas de oposición, hasta hoy dispersas y sin capacidad de generar una cohesión efectiva para frenar las arremetidas autoritarias del oficialismo. Paz Pereira reconoce que aquí hay un tema pendiente de ser resuelto: el análisis serio y a fondo de lo que está ocurriendo en el país, en el que se incluya una mirada en perspectiva y otra crítica al rol que deben cumplir las bancadas de oposición en la ALP, así como otras organizaciones e instituciones de la sociedad civil.

Paz cierra la conversación con esa reflexión y con una pregunta recurrente a lo largo de la misma: “¿Qué quiere Lucho Arce para Bolivia? ¿Qué pretende Choquehuanca para Bolivia?” Hablan de descolonización, dice, pero han resultado ser más colonizadores que cualquiera. En el caso del vicepresidente David Choquehuanca, Paz lamenta que lejos de emular a un ave como el Cóndor, que necesita de sus dos alas para alzar y sostener el vuelo, se parezca cada vez más a un trompo “que gira sobre su propio eje y cae cada vez” que termina la línea que lo envuelve.

Vale la pena escuchar íntegramente la conversación que el senador Rodrigo Paz sostuvo hoy con nosotros. Los invitamos a hacerlo, accediendo al siguiente enlace.